Fidelización para restaurantes
Un restaurante no vive de sellos. Vive de quien vuelve y de cuánto gasta cuando vuelve. La tarjeta de puntos cuenta las dos cosas.
Tarjeta de ejemplo, dibujada como la de verdad. La tuya lleva tu logo y tu color.
En un restaurante las visitas son menos frecuentes y el ticket, mayor. Una tarjeta de sellos se queda corta: una cena de cuarenta euros y un café de dos valen lo mismo. La tarjeta de puntos no: cada euro suma, y el cliente que más gasta es el que antes llega al premio.
La tarjeta se añade al Wallet con un toque en el chip de la mesa o al pagar. Los puntos se suman desde el panel o el móvil de tu equipo, el cliente ve su saldo en la tarjeta y el premio aparece cuando llega.
Un punto por euro. Una cena de grupo suma lo que vale, y el cliente que reserva la mesa grande cada mes lo nota.
Un postre, una botella, un menú. Eliges qué vale el premio y cuántos puntos cuesta; la tarjeta enseña cuánto falta.
La tarjeta puede recibir un aviso en el móvil. Menú de temporada, una fecha señalada, una mesa libre un jueves: se lo dices a quien ya ha venido.
Con números
Calculado con tus respuestas: unos 300 clientes a la semana y un ticket de unos 25 €. No es una promesa.
Los precios no incluyen IVA. Todos los planes incluyen también tu página de reseñas de Google.
Preguntas
Empieza hoy
Seis preguntas, sin cuenta, y te llevas tu tarjeta al móvil.